jueves, abril 16, 2015
viernes, abril 10, 2015
Atente a tu tonta tarea y programación
Publicado por Earendil en 4/10/2015 01:39:00 p. m. 4 comentarios
miércoles, febrero 11, 2015
A mí me viene la Vodafone una vez al mes
Ahora que cada palo aguante su vela.
Publicado por Earendil en 2/11/2015 01:44:00 p. m. 3 comentarios
Etiquetas: Reflexión
lunes, septiembre 30, 2013
Chantaje emocional
Hoy quiero hablar del chantaje emocional, y de esas veces donde lo usamos casi sin darnos cuenta.
Vaya por delante que hay pocas cosas que odie más que el chantaje emocional. Muy pocas. Lo políticos de este país por ejemplo, pero no muchas más. Esa clase de chantaje implica utilizar la culpabilidad en un tercero como medio para obtener un fin, implantando esa culpabilidad o potenciando la ya existente.
La culpa es una poderosa brújula para el comportamiento, una motivación de las más potentes que existen. Sólo el miedo compite con ella a la hora de empujar al ser humano a realizar una acción.
Pero hay dos grandes diferencias entre ambos sentimientos. El primero es que la culpa es algo propio de los humanos, capaces de analizar sus propias acciones y de juzgarlas, mientras que el miedo lo compartimos con el resto de mamíferos, y también con otras familias.
La otra gran diferencia entre ambos es su cualidad: el miedo es constructivo y la culpa destructiva. Voy a detenerme aquí para verlo más en detalle:
El miedo surje del instinto de supervivencia, lo cual le dota de un cierto aspecto constructivo, que no es otro que acometer las acciones necesarias para garantizar la seguridad de poder seguir respirando.
La culpa surje de un juicio y de la asunción de un error como propio unidos a cierta actitud mental vulnerable. Es con esta actitud cuando la suma entre la asunción del error, más la consciencia de que los actos pasados no se pueden cambiar, genera, por un lado tristeza por la visión del error cometido, y por el otro frustración porque ya no se puede hacer nada para enmendar dicho error: no hay solución, ni esperanza.
En la culpa se pueden ocultar también otras cosas tales como la
necesidad de autoflagelarse o el autoengaño, pero en general todos sus componentes tiene
en común una cosa: son autodestructivos. La culpa es autodestructiva, siempre.
Hago un inciso aquí para señalar que es perfectamente posible asumir un error sin dejar que la culpa se haga con el control. La asunción del error es algo positivo mientras que la culpa no es sino un constructo cuyos pilares son esos sentimientos negativos.
Bien. Llegados a este punto resulta sencillo de entender que no hay mejor manera de doblegar la voluntad de una persona que inundarla de sentimientos de culpabilidad. Alguien experto en manipular de esta manera puede reducir, con tiempo, a alguien a una mera sombra de sí mismo, a una cáscara vacía de todo salvo de tristeza. Con esa actitud no hace falta poner trabas a la persona pues es ella misma la que lo hace, y de una manera mucho más eficaz. La voluntad queda aplastada por el peso del recuerdo de los errores cometidos y ese mismo peso ahoga cualquier atisbo de posible recuperación y de mejora.
La culpa mata. Literalmente.
Hay que apartarla, desterrarla.
Insisto de nuevo, desterrar la culpa no implica desterrar la responsabilidad por los propios errores, sino colocar esa responsabilidad en el rol que le corresponde: el de lección para aprender de ella.
Hay pocas cosas más sanadoras que este ejercicio de replantearse los errores y de ponerlos en un lugar adecuado. Pero sigamos donde estaba.
Volviendo al chantaje emocional, éste forma parte de los numerosos mecanismos de defensa que tenemos en un entorno social. No quiero tanto defenderlo como señalar que hay situaciones, especialmente en discusiones de pareja, donde el chantaje emocional es una herramienta cotidiana a la hora ganar una posición dominante sobre el otro. Es algo lógico pues hay pocas situaciones donde las personas estemos más vulnerables que en una discusión con nuestr@ compañer@ de vida. A esto hay que añadir otro elemento distorsionador: uno puede despertar sentimientos de culpa en el otro sin que haya intención de hacerlo. Y, tanto si el otro se da cuenta (en cuyo caso se enfadará por el intento de manipulación), como si no (en cuyo caso se quedará con la culpa como un peso adicional) el daño estará hecho. En el primer caso la otra persona identificará un intento de chantaje emocional. En el segundo la otra persona se sentirá triste y frustrada.
¿Y qué situaciones pueden dar lugar a este malentendido tan peligroso? Habitualmente las discusiones o conversaciones donde los sentimientos se explican como motivadores de las acciones.
Veamos el siguiente ejemplo: "No lo hice para evitar una discusión contigo".
En esa sentencia se está poniendo al interlocutor como responsable de una acción ajena, de la cual posiblemente no tuviera siquiera conocimiento. Se cumple tanto la condición de mostrar el error ("mi pareja considera que discutimos inutilmente") como la de la incapacidad de solucionarlo.
Vamos con otro: "Como quieras. A partir de ahora me quedaré callad@"
En esta sentencia se violenta al interlocutor presentándole como motivo de una acción represiva contra uno mismo. Se cumple la condición de presentar esto como un error propio, unida al hecho de la impotencia ante un curso de acción ajeno.
Estos dos ejemplos anteriores son frases que, de seguro, todos hemos oído o dicho en algún momento. Y es que no es sencillo tener una conversación con sentimientos involucrados, tanto más cuando muchas veces no se tiene una idea clara de la naturaleza de los mismos. Pero es precisamente en este pantanoso terreno donde es más necesaria la prudencia y la atención al discurso, tanto a lo que se dice como al cómo se dice. De otra manera el peligro de caer en el chantaje emocional será máximo. Y de esa puerta nunca sale nada bueno.
Si el miedo es como un bisturí, el chantaje emocional es una muerte lenta por asfixia.
Ahora, que cada palo aguante su vela.
Un saludo.
Publicado por Earendil en 9/30/2013 11:18:00 a. m. 0 comentarios
Etiquetas: Reflexión
miércoles, septiembre 25, 2013
Entrada cumpleañera
Revivo momentaneamente a este querido zombie. Por costumbre, imagino, más que por necesidad o ganas.
Estas dos noches pasadas he estado revisando algunas entradas de este blog, el cual tiene ya más de una década de existencia. Hay de todo, pero en general las entradas casi siempre buscan, o buscaban, dar salida de una manera u otra al malestar, dolor o inquietud que tuviera en ese momento.
El tiempo ha pasado y he cambiado mis dolores e inquietudes por otros distintos. Ahora este espacio está desierto. Ya no es un reflejo de ellos, ni una puerta abierta para mis conocidos y amigos.
Tal vez eso sea la muerte, el reconocimiento de cuándo algo ha dejado de servir a su propósito, y entonces se deja llevar, desaparece, se olvida. Siguiendo esta idea, dejando a un lado cuestiones biológicas evidentes, hay personas muertas hace siglos que están más vivas que nunca, y hay personas vivientes que hace años que murieron. Igual pasa con las relaciones, las obras de arte, las palabras, en general a todas las obras humanas. La muerte sólo llega cuando llega el olvido.
"Cuando yo no exita, tú jamás habrás existido".
Conan el Bárbaro es una película con una música impresionante y los diálogos justos y necesarios.
Yo me resisto a olvidar este blog, a dejarlo morirse en paz, a que lo que contiene se disuelva en ese océano de información donde moramos en la actualidad. Lo mantengo en coma, por si alguna vez necesito volver a él.
Ayer cumplí 34 años y hoy tengo el siguiente pensamiento: mirar más lejos sólo me sirve para ver más niebla.
Hasta luego.
Publicado por Earendil en 9/25/2013 01:33:00 p. m. 2 comentarios
Etiquetas: Reflexión
lunes, octubre 01, 2012
Una poderosa razón
¿Por qué es bueno que Intereconomía exista?
Le hicieron una entrevista a Javier Sardá en el Intermedio hace unos días. Cuando la entrevistadora le preguntó que qué cadenas veía él respondió que La Sexta e Intereconomía. Ante la extrañeza de la chica, Sardá explicó las razones, las cuales venían a ser las siguientes:
Veía La Sexta porque se reía y por simpatizar hasta cierto punto con el ideario de la misma.
Veía Intereconomía porque, decía, cuando uno se imagina a un facha... no a un señor de derechas, a un facha, realmente se lo representa mucho menos facha de lo que en realidad es. En Intereconomía se presentan tal y como son, sin máscaras, sin maquillaje. Y hacen falta dos huevos para ser un facha de los de verdad.
Me encantó. En esta época de cortinas de humo, de enemigos intangibles, de fantasmas y dobles morales, es bueno y hasta cierto punto reconfortante saber que hay un sitio donde el opuesto ideológico se presenta tal cual, orgulloso de ser como es y encantado de haberse conocido.
Es bueno recordar que no se han ido.
Publicado por Earendil en 10/01/2012 11:00:00 a. m. 1 comentarios
Etiquetas: Política, Reflexión, Spain is different
jueves, septiembre 27, 2012
Un motor viejo
Me gustaría hablar bien. No, en serio, bien de verdad. Ser un comunicador, un buen orador, alguien que realmente tuviese la facultad de emitir mensajes complejos y sin embargo asequibles.
Pero claro, para eso son necesarias varias cosas. La primera, vital, es tener perfectamente claro lo que se quiere decir. Primer fail en mi caso, me temo. Solamente veo con claridad lo que quiero decir cuando se da la circunstancia de que estoy enfadado. Entonces todo va como la seda oye, como un mecanismo bien engrasado. Pero si no, como un motor viejo, que se cala, arranca y se cala. Y va renqueando.
Por ejemplo, ahora mismo me está pasando mientras escribo esta entrada. Lo del motor viejo. Escribo, vuelvo atrás, corrijo, divago... y es porque tampoco sé exactamente a lo que aspiro escribiéndola. ¿Dar algo de vida a un blog que lleva años en muerte cerebral? Pues voy apañado. ¿Tal vez recordar lo que sentía al escribir cuando este espacio me servía para ordenar pensamiento? No, si recordarlo lo recuerdo, pero ni yo soy el mismo, ni este blog tampoco; ni siquiera el ciberespacio es lo mismo. La era de los blogs personales pasó y blablabla. ¿O tal vez hacer una especie de inventario cerebral, algo así como una limpieza de polvo o una batida por casa para desalojar trastos viejos? Si es así voy mal porque no tendría tiempo de escribirlo todo. Me tendría que dedicar solamente a ello y no es plan.
Me estoy leyendo un libro muy interesante. En él hay algunas frases que se están quedando en mi corteza cerebral. Iba a poner una, pero se me ha ido. Hilo perdido. Una alfombra de aquí a Calcuta se podría hacer tejiendo todos esos hilos que voy perdiendo. Es una pena. Recuerdo que era una buena frase... lapidaria, creo. Algo así como "lo que hacemos en la vida tiene su eco en la eternidad", que decía Máximo Décimo Meridio (la razón por la que recuerdo el nombre del personaje protagonista de Gladiator pero soy incapaz de recordar la frase de marras que articulaba esto, al menos un poco, me vuelve loco).
Me he calado otra vez. A ver si consigo ponerme en marcha.
Veamos, el libro se llama La vida secreta de los edificios. Me lo regaló mi padre para mi cumpleaños. En él el autor desgrana la historia de ciertos edificios de una manera muy amena y apasionada. Empieza con El Partenón de Atenas, sigue con San Marcos de Venecia, salta a Santa Sofía de Estambul y de ahí se traslada a la Casa de Loreto. He llegado hasta ese punto. El capítulo del Partenón me impresionó profundamente. En algunos momentos estuve a un tris de soltar una lágrima al pensar en la vida de ese notable edificio, en su historia, en su evolución y en las fuerzas que lo hicieron cambiar a lo largo de los siglos. Y en Palas Athenea, la diosa que lo inspiró, aquella que encarnaba la sabiduría en el panteón griego de la Atenas de Pericles. Sí, el autor arranca fuerte, con un órdago. Me está encantando. El Partenón ha sido templo, iglesia, mezquita, museo, inspiración y símbolo de lo que es y debe ser la arquitectura... es el Leonardo da Vinci de los edificios. Al menos según la teoría. La realidad es esta:
Bueno, lo mejor será dejarlo, que no parece que la frase quiera emerger por ahora. Sigo calado en mitad de la carretera. A ver dónde tengo el teléfono de la grua...
Publicado por Earendil en 9/27/2012 12:21:00 p. m. 2 comentarios
Etiquetas: Reflexión
martes, septiembre 27, 2011
Cuestión de gustos
Una amiga me dijo hace bastante tiempo acerca de este blog: "Me gustaba más cuando hablabas de lo que sentías en vez de tratar otros temas". Nunca supe qué pensar de ello.
Haciendo una analogía, sería como si solamente me gustase estar con una persona cuando ésta solamente habla de determinados cosas. Cierto es que hay gente por ahí con las que es arriesgado sacar según qué temas a la palestra, pero esto es un caso distinto: alguien se queda con una parte específica de un todo. No es que tenga importancia alguna (ni siquiera sé por qué estoy escribiendo sobre ello), pero me apetecía hugar un poco a ver si saco algo nuevo.
Somos polifacéticos como personas. Este notable y obvio hecho facilita que algunos objetos creados por nosotros hereden esa particularidad. Los blogs, los personales en concreto, son especialmente susceptibles de ello, dado que dan salida a una necesidad del autor de escribir o contar algo. Fruto de esto encontramos un común denominador a las entradas de ese blog, algo a lo que llamo la "importancia subjetiva relativa".
1. Todas las entradas de un blog tienen una importancia base que motivó su creación.
2. Esa importancia, sin entrar a valorar el contenido de las entradas, es subjetiva puesto que derivan de la propia percepción del autor.
3. Dentro de un blog, y de nuevo desde la propia percepción del autor, hay entradas relativamente más importantes que otras.
Quien me conozca un poco puede empezar a intuir el malestar (relativo) que me produjo la frase, (bienintencionada, no lo dudo) de esta persona. A mí no me cuesta hablar de mis sentimientos. Podría pasarme el día hablando sobre ellos. Y la noche. Los tengo a flor de piel, no tienen nada especial. De hecho esta entrada se está escribiendo casi sola. Tiene poca importancia relativa para mí.
En cambio, cuando escribo una entrada sobre un tema específico, habitualmente le doto de una mayor importancia relativa. Me lo curro mucho más. Considero que son mejores entradas. Por eso me provoca cierto malestar esta discordancia entre mi percepción y la importancia relativa que le dan otros lectores a lo que escribo. Supongo que esto le pasa a todo el mundo.
Aunque de vez en cuando alumbro alguna entrada como la del San Juan Nepomuceno que aúna lo mejor de ambas tendencias, y eso está bien, aunque para ello tengan que pasar otras tantas sin pena ni gloria como esta, esta, o esta otra.
Supongo que es cuestión de gustos.
Publicado por Earendil en 9/27/2011 11:14:00 a. m. 3 comentarios
Etiquetas: Reflexión
lunes, septiembre 19, 2011
Manifiesto de Renuncia
Habiendo andado ya casi 32 años por esta vida, uno se pregunta varias cosas: qué le espera, qué aprendizaje de las vivencias pasadas ha perdido por falta de visión y/o oportunidad, qué mecanismos podría poner en marcha para mejorar en el futuro... en fin, cosas comunes y corriente, humanas.
Ocurre entonces que, de vez en cuando, uno es capaz de ver una circunstancia que le ha acompañado toda la vida, un patrón. Es precisamente esto lo que me lleva a redactar, como ejercicio, este pequeño manifiesto de renuncia:
Yo, en pleno uso de mis facultades físicas y mentales, habiendo percibido someramente ritmo y planes vitales, propios y ajenos, y viendo que todo esfuerzo que he estado invirtiendo en la tarea de conseguir una cierta cantidad de paz duradera ha terminado fracasando, manifiesto lo siguiente:
1. Desde ahora mismo renuncio a obtener una paz eterna o duradera, puesto que asumo que dicho esfuerzo es vano.
2. Todas las tareas por mí emprendidas a partir de ahora las acometeré con esfuerzo y con la consciencia de que en cualquier momento, venga o no el caso o con o sin razón aparente, podrá suceder (y de hecho sucederá) algo que hará tambalearse o directamente destruirá los frutos de mi esfuerzo.
3. No niego los pensamientos irracionalmente optimistas naturales en mi persona, pero dichos pensamientos no me cegarán de ahora en adelante hasta el punto de negar la evidencia presente ante mis ojos de que si los seres humanos estuviésemos destinados a tener paz, no seríamos seres humanos sino helechos.
4. Sin caer en el pesimismo, sí que optaré a partir de ahora por un enfoque sosegado y prudente de las situaciones que se me presenten con el objeto de intentar percibir mejor dichas situaciones.
5. Mi sentido de la justicia, como valor íntimo y propio, en lo sucesivo se adecuará únicamente a mi conducta y a mi pensamiento. Nunca más intentaré ver paralelismo alguno entre dicho sentido y los constructos sociales de mi entorno, así como tampoco con esa "suma de todo" a la cual tengo el honor de llamar "Vida".
6. Finalmente, asumo que mi asunción acerca de que esa "Vida" incentiva la justicia es falsa y carente de sentido.
A ver qué tal. Es corto, debería ser sencillo...
Publicado por Earendil en 9/19/2011 04:52:00 p. m. 4 comentarios
lunes, junio 20, 2011
Desayunos y actos de fe
Los desayunos que hacemos los compañeros y yo en la Facultad de Matemáticas son mi momento favoríto de la jornada laboral. Nunca son aburridos, todo lo contrario. Tratamos temas interesantes, actuales o no, y en general el ambiente es bueno. Y es que el nuestro es un grupo que tiene todo lo necesario para ser un buen foro de debate: disposición a conversar, interés por los temas actuales, cultura general, curiosidad, y, muy importante, personas de distinto sesgo político y distinto talante.
Una de esas personas es un compañero de trabajo. Su caracter es marcadamente conservador por lo que en ciertos temas suele posicionarse en el otro lado de nuestra hipotética bancada, enfrentado a la mayoría de nosotros, que tendemos a ser progresistas. Esto es algo estupendo, una oportunidad maravillosa de escuchar otras opiniones, otras razones distintas de las que suelo escuchar en mis círculos.
Por desgracia hay un problema, una traba que, dicho sea de paso, no sólo afecta a este compañero, pero que en su caso salta más veces a la palestra: con ciertos temas suele basar su discurso en postulados que son sencillamente actos de fe. Y los actos de fe no sirven para debatir. Son creencias, no razones.
Hablando de este compañero, me encantaría que articulase una defensa de sus postulados sólo con las herramientas de la lógica y la razón. Querría que defendiese su opinión acerca de la gestión de Esperanza Aguirre con algo más que un simple "me gusta", que hiciese valer las tesis neoliberales que admira. Yo y los compañeros aprenderíamos mucho. También es verdad que los compañeros suelen darle mucha cera y que él entonces se cierra en banda y pasa del tema. Pero no deja de ser una buena oportunidad perdida. Es una auténtica lástima.
Esto de postular sobre actos de fe es algo que hacemos todos en algún momento. Todos en algún momento hablamos con el corazón o con las vísceras en lugar de con la cabeza. Simplemente sucede de vez en cuando, pero en ese momento el debate llega a un puerto muerto y es muy complicado salir de él una vez dentro. En esos casos solemos dejarlo estar.
Insisto, una pena. Pero no me quejo. De hecho estoy encantado. Aunque a veces no nos entendamos al menos hablamos, y esa es la base de la que partir para llegar a cualquier lado.
Publicado por Earendil en 6/20/2011 12:34:00 p. m. 0 comentarios
viernes, junio 03, 2011
Publicado por Earendil en 6/03/2011 12:26:00 p. m. 4 comentarios
miércoles, junio 01, 2011
Publicado por Earendil en 6/01/2011 09:11:00 p. m. 0 comentarios
Etiquetas: Reflexión
